Inauguro el blog e inauguro sección: "Gafas Prisma"
¿Habéis mirado alguna vez a través de un prisma? Si lo hacéis podréis ver distintas visiones de un mismo objeto y la luz al pasar por dicho prisma se descompone en los distintos colores que la forman. De ahí las gafas con un prisma como cristal nos dan las distintas versiones de un mismo hecho. Según el interesado que lo mire verá una cosa u otra, pero yo quiero poner sobre la mesa todas las versiones y sacar mis propias conclusiones y, lo más importante, que vosotros saquéis las vuestras.
Hoy no es un día para celebrar, no entiendo que nadie pueda estar contento por el resultado del "referendum/consulta/proceso participativo/encuesta/propaganda" (según el prisma) del 9N. Ni ha habido un aplastante resultado de la independencia, ni casi 2 millones de personas participando es un dato irrelevante, lo que pone de manifiesto que Cataluña está fracturada, como dice una admirada periodista, Ana Pastor, estos son los datos, suyas son las conclusiones:
Población de Cataluña 2013 (INE): 7.553.650
Población llamada a votar (Aproximada INE): 6.228.531 (100 %)
Participación Total (Ulimo dato Generalitat): 2.220.669 (35,66 %)
Abstención: 4.007.862 (64,34 %)
Opción Sí-Sí (Sí a la independencia): 1.793.804 (28,80 %)
Opción Sí-No (Un estado dentro de España). 223.672 (3,59 %)
Para el resto de los datos, la mejor fuente que he encontrado dado es en El Periódico.
Pongamonos las Gafas Prisma y leamos los datos:
"Exito Total": Los organizadores hablan de éxito, y sólo bajo el prisma se puede considerar un éxito el mero hecho de que haya habido la posibilidad de ir a votar por parte de más de 2 millones de personas. Pero ahí se acabó el éxito, si se dan por buenos los datos de votación, la falta de una junta electoral central, la falta de interventores que garanticen la independencia, la falta de independencia de todos los miembros de las mesas y que contaban los votos que eran sólo los independentistas y unos observadores internacionales que hacían manifestiaciones ante los medios de comunicación claramente favorables a los independentistas, pues todo ello, vamos a suponer que no afectó a la limpieza del proceso y que los datos son absolutamente reales. Bien son reales, ahora comparemos este proceso con otras elecciones, referendums y consultas similares:
Manejar estos datos es complicado, sobretodo cuando se quiere buscar la objetividad. Por ejemplo, si decimos que en el 9N el Independentismo ganó por el 80% de los votos, la verdad es que es una visión del prisma muy distorsionada, ya que no llega al 30 % de la población llamada a participar. Si comparamos el Sí del 9N con el Sí de Escocia, podemos ver como el "Sí Escocés" es 9 puntos más alto que el "Sí Catalán" y, sin embargo el Sí escocés perdió el referendum, cosa que muestra el nivel de distrosión de ese 80% del Sí.
Hay parámetros también dificilmente objetables, como el censo del 9N, que no lo hay y llama la atención que mientras las diferencias entre el referendum del Estatut de 2006 y las elecciones autonómicas de 2012, en 6 años, apenas subió el censo en 211.559 personas, dos años después, en 2014, el censo estimado crezca más de 800.000 personas. Esto se debe a que las estimaciones se hacen sobre toda persona mayor de 16 años que vive en Cataluña según el INE, ya que a diferencia de los procesos de 2006 y 2012, en 2014 se ampliaba considerablemente la base electoral al añadir los menores de 16 años y los extrangeros.
Para comparar el 9N con las autonómicas de 2012 he tenido de "torturar los datos", como dicen los estadísticos cuando es imposible dar datos 100% válidos y se toman estimaciones. Mi "tortura" ha sido que he puesto como voto independentista los votos a CiU, ERC y la CUP, partidos que han apostado claramente por el Sí-Sí. Aquí hay una salvedad y es que UdC (parte de CiU) no es partidario del Sí-Sí. Después he puesto en el No los votantes de PSC,C´S, PP e ICV. También teniendo en cuanta que hay votantes del PSC y de ICV que puede que hayan votado Sí-Sí. Por eso mi "tortura" queda compensada por los votos de UDC compensando los votos discolos de PSC e ICV.
El problema del cómputo del No o del Sí-No.
En mi caso particular no fui a votar, no sé si todos los que no fueron a votar querían votar lo mismo que yo, no lo creo, ya que yo hubiera votado un Sí-No, ya que entiendo que en ese voto está comprendido que Cataluña sea un Estado Federal dentro de una España Federal. Pero no fuí a votar, presisamente porque ese Sí-No mío podría ser interpretado como un Estado Confederal, o un Estado Libre Asociado, entre otros, cosa que no estoy de acuerdo. Y, me preguntan ¿Por qué no votaste No? Pues simplemente porque un No puede ser interpretado como que NO quiero que nada cambie y eso tampoco me representa. Por todo esto no fui a votar. Por ello dentro de los que no fueron a votar están los que no votarían pase lo que pase, los que votarían Sí-No y los que votarían No. Imposible saber qué piensan esos 4 millones de personas entre los que me encuentro.
Pero lo que sí puedo asegurar es que casi todo el mundo del Sí-Sí fue a votar. No hay ningún independentista que conozco, que conozco muchos, se quedó en casa. Y no concibo cómo una persona independentista pueda quedarse en casa cuando tiene la oportunidad de expresarse a favor de lo que desea.
Por ello, podemos "torturar" los datos tanto como queramos, mirarlo por la arista del prisma que más nos interesa, pero la realidad es que no hay ninguna mayoría y el que lo diga simplemente miente y manipula a favor de sus intereses.
Mi opinión es simple, si el 9N, si más de 3 millones de personas hubieran manifestado su apoyo al Sí-Sí yo sería el primero en pedir un referendum como el escocés. Pero imponer a 4,2 millones de personas que no votaron Sí-Sí la decisión de 1,8 millones es, a todas luces, desproporcionado.
Me podéis preguntar ¿Imponer la decisión de 1,8 millones de personas en el referendum del estatut que votaron Sí a los 3,4 millones que no lo votaron a favor me parece desproporcionado? Por supuesto que NO y me explico: Que salga o no salga un nuevo estatu de autonomía produce los efectos de tener más o menos autonomía, no implica consecuencias tan drásticas como una secesión. Un partidario del No en el referendum del estatut no se sentiría tan agraviado como un partidario del No en el 9N.
Todo este artículo va conducido a mi reflexión final: La ciudadanía está fracturada y radicalizada, no hay mayorías claras, pero sí hay una voluntad de cambio suficientemente fuerte como para que todo el mundo se ponga a trabajar para mejorar la situación. Hoy en día sólo hay una propuesta de solución sobre la mesa, que puede gustar más o menos, pero es la única y se llama Tercera Vía. La Tercera Vía es la intermedia entre el Gobierno Central, inmovilismo (Primera Vía), la Generalitat, independencia (Segunda Vía) y La Reforma Federal (Tercera Vía). Sí, que la Tercera Vía está muy indefinida aún, que hay que discutirla, que hay que acordarla, que hay que madurarla, que sí, que sí, pero es la única solución a la vista, no hay más, y esto lo saben unos (PP) y otros (CiU y ERC), y por eso le interesa mantener la cuerda tensa, para que cuando fructifique la Tercera Vía sean ellos los que consigan que se aproxime más a sus posiciones. El problema es que mientras tiran de la cuerda, la sociedad se divide, las familias discuten y las personas en general sufren.
Me comprometo a hacer cuando pueda un artículo de lo que yo propongo como Tercera Vía, pero será cuando encuentre unpoco de tiempo. Gracías por vuestra atención y saludos a todos.
Igualdad, Libertad y Democracia.

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